lunes, 12 de noviembre de 2012

YO CONFIESO #1

Como todos sabéis hace unas semanas hicimos un pequeño cambio en el blog. Cambiamos el perfil del blog para dar a conocer al autor de dicho blog, es decir, a mi.Y ¿por qué hice eso? Aunque ya lo explique en su debido momento, una de las cosas por lo que he hecho, es porque las nuevas secciones que quiero dedicar al blog, son, como decirlo, ¿más personales? Si, ese es el término que estaba buscando. Ya que muchos de vosotros soléis decirme que os gustan más las entradas donde doy mi punto de vista. Como por ejemplo la sección de "Navegando por la Red". 

Pues ¡bien! Hoy vamos a estrenar una nueva sección en el blog, "Yo confieso". Una sección dedicada a aquellos aspectos del hobby que muy pocas personas tienen el valor de confesar, ya sea por timidez o por su arrogancia. 

Yo confieso .... haberme aprovechado de un novato en un Torneo de Warhammer.

¡Estáis escuchando bien! Hace ya de eso unos 5 años más o menos. Estaba cursando mi segundo año en la universidad. Quizás fue la época en la que más jugué a los wargames (hasta la fecha). Sobre todo a Warhammer Fantasy. Recuerdo perfectamente que era Marzo y que hacía muy mal tiempo, pero eso es otra historia. ¡La cuestión! Participaba en un torneo organizado por aquel entonces, Hobby Games. Hoy conocido como Zona 84. Mi primera partida conseguí una victoria marginal por lo que comenzaba con muy buen pie. Sin embargo, eso duró poco, porque con mi segundo contrincante todo se volvió en mi contra.

Yo jugaba con Imperio y él con Elfos Silvanos. Por aquel entonces el Imperio estaba recientemente renovado (séptima edición) y en mi lista tenía un Tanque a Vapor y un Altar de Guerra. Él un impresionante dragón de Elfos Silvanos. La situación exacta fue así, le disparé con mi tanque y todo con lo que pille en el primer turno para eliminar mi mayor problema. Se salvaba a 5 pero fallo lo suficiente como para eliminar a dicha miniatura. Íbamos por el tercer turno y recordó que su comandante tenía una salvación de 3. Como era colega mio y nunca me ha gustado ir de troll, le deje que lo intentara. Se salvo y la partida cambio completamente, siendo totalmente masacrado.

Tal era mi cabreo y frustración que lo pague con mi tercer contrincante. Un chaval que por primera vez participaba en un torneo de Warhammer y estaba aprendiendo. Llevaba Condes Vampiro y el resto os lo podéis imaginar. En el tercer turno le había masacrado todo el ejército. Y, ¿para que me valió? Sinceramente para nada. Para conseguir que ese chaval dejara de jugar y para conseguir  alimentar mi ego aunque quedé en el puesto 25 (el torneo fueron unas 40 personas). Ha llovido mucho desde entonces, y las mentalidades cambia, ¡ya te digo que si cambian! La cosa es que a día de hoy no es algo de lo que esté orgulloso porque como siempre recalco, esto es un hobby, y aunque en los torneos vamos a competir para saber quien es el mejor estratega cuando ya sabes que no tienes posibilidades de poder quedar entre los 10 primeros, lo mejor que puedes hacer es intentar pasar un buen rato, porque yo estoy metido en esto para conocer a personas con mis mismas aficiones y ¿quién sabe? Iniciar una buena amistad. ¿Y tu? ¿Por que juegas a los Wargames?

1 comentarios:

bairrin dijo...

Hombre, a todo el mundo le pasa. Lo que la experiencia nos ha demostrado en muchas ocasiones, desgraciadamente, es que un torneo de Warhammer no es el lugar ideal para aprender. (Y lo que se aprende a veces...:-P)

Si no le hiciste trampas, tampoco considero que hicieses del todo mal...